El servicio está disponible en determinados aeropuertos y solo se aplica al control de seguridad Fast Track.
El servicio no es reembolsable, excepto en casos de cancelaciones de la aerolínea u otros cambios involuntarios.
El cambio de ruta y la reemisión solo son posibles desde los aeropuertos en los que se ofrece el servicio Fast Track.
Fast Track es un servicio de terceros y es independiente de la prestación del servicio de transporte aéreo. Se aplican los términos y condiciones del proveedor y pueden variar según el aeropuerto.
La aerolínea no tendrá ninguna responsabilidad por dichos servicios, salvo la de gestionarlos.
La responsabilidad de la aerolínea se limita a la gestión del servicio y no cubre su ejecución, retrasos, cancelaciones ni información incorrecta brindada por el servicio de terceros.
Todos los pasajeros siguen sujetos a los mismos procedimientos y normas de seguridad.
La aerolínea no será responsable de los vuelos perdidos. Se recomienda a todos los pasajeros que prevean tiempo suficiente para pasar los controles de seguridad del aeropuerto.
Los precios de Fast Track oscilan entre 4 y 23 euros, según el aeropuerto.
El servicio no está disponible para menores no acompañados ni para pasajeros con equipos de movilidad, ya que se les brinda asistencia especializada.